HISTORIA

Iglesia Evangélica Peruana

La Iglesia Evangélica Peruana, por la gracia de Dios nace, como movimiento eclesial el año 1893 en el pueblo de Chucuito-Callao, Perú en la casa de la señora Peterson. El instrumento que Dios usó, entre otros, fue el misionero Carlos Bright. Este con los discípulos que ya se reunían en casa de la señora Peterson, después de unos días de vida y trabajo allí, se trasladaron a la calle Guadalupe en Lima. En este sitio estuvieron por poco tiempo. Luego se mudaron a Polvos Azules y es aquí donde la iglesia naciente multiplica el número de discípulos notablemente; por esta razón tuvieron que buscar un lugar más amplio y en efecto se trasladaron a la calle Negreiros (Hoy jirón Azángaro) donde el número se acrecienta más y nombra a su primer pastor. Además amplía su quehacer misionero, camina hacia la sierra central, la región de Yauyos, Arequipa, Cusco, Trujillo, etc. Es en este tiempo que sale un grupo de hombres y mujeres, para el país vecino del Ecuador y ponen las bases de la iglesia, que vemos ahora, en este país hermano. El año de 1922 se aprueba la primera constitución de la Iglesia en el pueblo de Muquiyauyos, Huancayo., constituyéndose así como la Iglesia Evangélica Peruana. A estas alturas de tiempo ya habían organizado el Sínodo primero y el Sínodo segundo

En el año 1946, en Huancayo se establece la Asamblea General, hoy llamada nacional. De allí en adelante es notable el crecimiento de la Iglesia Evangélica Peruana, por la multiplicación de Iglesias locales y la formación de Presbiterios, los que son la reunión de Iglesias de una zona o región con el fin de guardar la unidad entre ellas y participar de la comunión con Dios y con los hermanos. 7 La Iglesia Evangélica Peruana en este camino de desarrollo estratégicamente estableció la iglesia en Lima como su base misionera principal.

Es desde aquí que salen los misioneros a las diferentes regiones del país proclamando el evangelio salvador, y en respuesta al anuncio del evangelio, ciento de peruanos abrazaban decididamente la fe en el Señor Jesucristo , luego se bautizaban y formaban iglesias. Debido al crecimiento de la obra en las regiones la Iglesia Evangélica Peruana establece bases misioneras en algunas de ellas; desde donde se proyecta a las partes más lejanas del país. Tal es así, que por el sur establece como bases misionera: Arequipa, Cuzco, Apurímac, por el centro: Huancayo, Tarma, Junín, por el nororiente: Huánuco. En todos estos lugares mencionados, se ubicaban misioneros extranjeros y nacionales; los que seguían conquistando pueblos con el evangelio salvador, confirmando la fe de los nuevos creyentes y formando dirigentes, con los que en poco tiempo compartían las tareas misioneras. Como uno de los resultados del crecimiento eclesial en lasregiones, se puede mencionar la organización de Juntas Regionales, Presbiterios y Sínodos.

En el Año 1934 en Concepción – Junín se forma el Departamento Juvenil de la Iglesia Evangélica Peruana, la Unión de Esfuerzos Cristianos UDEC. En el año 1946 en Huancayo se realizó la 1º Asamblea General de la IEP. En el año 1957 se forma el Departamento Femenil de la Iglesia Evangélica Peruana denominado ULIF En los años 1966-67 el Perú fue visitado por el movimiento evangelizador centro americano con sede en Costa Rica denominado Evangelismo a Fondo (EVAF). Dicho movimiento tenía como propósito principal, entre otros, “la movilización de todas las denominaciones para que en forma unida evangelizaran todo el país”; en efecto EVAF logro, por la gracia de Dios unir relativamente a las denominaciones y las movilizo… para alcanzar a todos los peruanos con el evangelio. La Iglesia Evangélica Peruana participo en forma total en el desarrollo de los planes de trabajo de EVAF. Creemos firmemente, que Dios nuestro Padre usó a EVAF para hablar a sus discípulos peruanos de la necesidad de vivir unidos “para que el mundo crea”. En el año 1968, la Asamblea General, reunida en huacho, discutió un Plan de trabajo de carácter nacional, presentado por uno de sus miembros. 8 Este plan en mención, entre otras cosas, subrayó el trabajo educativo de la Iglesia, proponiendo la formación de Institutos regionales, además se declara que la Iglesia local debería ser una escuela bíblica, que prepara a todos los miembros, especialmente a sus dirigentes II Timoteo 2.2 Hechos 2. 42. Además se adoptó el sistema de educación por extensión.

También se discutió lo concerniente al trabajo de evangelización. Fue en esta ocasión que la Iglesia Evangélica Peruana se propuso hablar de la evangelización permanente, usando todos los miembros de la Iglesia local con el lema “Cada hijo de Dios buscando un nuevo hijo para Dios”. También se habló de la expansión misionera para la formación de nuevas Iglesias locales, usando ya las establecidas; con el lema “Cada iglesia formando una nueva Iglesia”. La Iglesia local fue reconocida como la base de toda acción misionera. Fue también en esta oportunidad que se aprobó la ampliación de la organización de los ministerios de Jóvenes y de Damas a nivel nacional, tal como se ve hoy. Es digno de destacar aquí la contribución efectiva y permanente de la Unión de ligas femeninas y la Unión de esfuerzos cristianos, en el desarrollo de las tareas misioneras a través de los años. Ambos ministerios han contribuido mucho en la formación de los dirigentes que sirvieron y sirven en la Iglesia Evangélica Peruana.

También se consideró la necesidad de orientar a los dirigentes, ya establecidos, y formar más de ellos para edificar mejor la Iglesia. En cuanto a la economía, se habló de enseñar más y mejor sobre los diezmos ofrendas y primicias, y que cada Iglesia local diera el diezmo de los diezmos a la Asamblea General. Lo que permitió que la Asamblea contratara los servicios de una secretaria a tiempo completo. Se pagó un programa radial denominado “Renacimiento” y algo más significativo aún se sostenía coordinadores a nivel nacional y se comenzó con uno y llegó el número hasta cinco. Fue también, en esta asamblea en Huacho que la Iglesia Evangélica Peruana reafirmó su compromiso con el Concilio Nacional Evangélico y tomó seria distancia de los cuerpos para eclesiásticos, que debilitaban las fuerzas de la Iglesia. De veras, que en esta asamblea, la Iglesia Evangélica Peruana trazó caminos de servicio que le acompañan hasta hoy. La realización de todos los acuerdos tomados en esta asamblea, 9 llevaron a la Iglesia a experimentar crecimiento en todo en las tres regiones naturales del Perú.

Por otro lado en la Asamblea General llevada a cabo el 22 de Enero de 1,998 en el Centro Evangélico de la IEP, fue aprobado un nuevo Plan Nacional hacia el 2010, esto fue gracias al esfuerzo de una comisión especial que el CEN nombró. Las circunstancias actuales han cambiado, hoy los representantes de cada presbiterios asisten a la Asamblea, por lo cual se espera que haya promoción y compromiso al presente Plan Nacional que se presenta. La Iglesia Evangélica Peruana a la fecha, cuenta con la siguiente organización: 2,160 iglesias locales, 92 Presbiterios, 23 Juntas Presbiterales, 11 Sínodos, y 03 Sínodos en formación. Ahora estamos aquí, deseosos, hoy más que nunca, para seguir tomados de la mano de Dios y dependiendo sólo de Él, para hacer grandes cosas fortalecidos con las promesas del Señor Jesucristo, dando gloria y honra al Dios Trino y Uno.